NUESTRO ENTORNO

EL SALVADOR, EL PULGARCITO DE CENTROAMÉRICA

El Salvador es conocido como “El Pulgarcito de América”, ya que es el país más pequeño del continente pero, sin embargo, el más densamente poblado.

Pobreza Multidimensional y monetaria

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) considera que El Salvador se encuentra entre los países de desarrollo humano medio, y según el Informe del año 2020, se encuentra en el puesto número 124 de un total de 189 países examinados. A pesar de los avances de algunos países de la zona como Panamá y Costa Rica (en los puestos 57 y 62 respectivamente) El Salvador lleva tres años estancado en el mismo lugar. Aún así está por encima de sus vecinos Guatemala, Nicaragua y Honduras, países que se ubican en las posiciones 127, 128 y 132 respectivamente.

Desde la Dirección General de Estadística y Censos del Ministerio de Economía de la República de El Salvador se realiza cada año la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM). Esta encuesta mide la pobreza a través del enfoque monetario y multidimensional, este último incluye ámbitos esenciales para el desarrollo y bienestar de una persona y tiene en cuenta factores como el acceso a la educación, las condiciones de vivienda, el trabajo, la seguridad, la salud, los servicios básicos y los alimentos.

La última edición, publicada en mayo de 2020, corresponde al año 2019, y revela que en El Salvador habían 578,550 hogares (el 29 % del total nacional) en pobreza multidimensional. Este resultado evidencia un incremento respecto a 2018 cuando habían 537,826 familias en esta condición (el 28.8 %). Se estima que en 2019 viven en esta situación más de 2.28 millones de personas. El país tiene un un perfil de desarrollo muy desigual e injusto lo que genera grandes desigualdades en el acceso a los servicios y los recursos.

Mientras que la pobreza multidimensional aumentó, al considerar este indicador por el enfoque monetario se observa una reducción. En 2018, en el país más de 2.05 millones de salvadoreños viviendo (el 26.3 % de los hogares a nivel nacional) en pobreza monetaria y para 2019 se reportaron 1.84 millones (el 23.48 %), significa una reducción de 205,135 de personas.

Debido a la pandemia sufrida por el COVID-19, es de esperar que estos datos en 2020 empeoren.

 

Educación

El logro de la educación primaria universal está incluido en la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) suscrito por El Salvador ante las Naciones Unidas. El indicador permite medir los avances que ha tenido el país en términos de cobertura escolar y en algunos casos se asocia a los niveles de pobreza de la población.

Según la EHPM del 2019 la asistencia escolar específica por grupos de edad revela que la mayoría de la población en edad escolar, es decir, de 4 a 17 años ha ingresado al sistema educativo, en tanto que: el 86.5% de los niños entre 4 a 12 años de edad y el 81.2% de los adolescentes de 13 a 17 años de edad, manifestaron que estaban asistiendo a la escuela.

Pero siguen existiendo grandes desafíos en cuanto al nivel de calidad de la enseñanza y el número de años que los chavales permanecen en la escuela (para el año 2019 la escolaridad promedio a nivel nacional fue de 7.1 grados).

De los datos de inasistencia cabe destacar que el 33.3% de la población con edad para asistir a parvularia de 4 a 6 años no asiste, de estos, el 45.1% de los casos es porque el “padre o la madre o ambos no quieren” y en el 43.1% no lo hace porque consideran que “tienen muy poca edad”. Por otro lado, de las personas con edad para asistir a bachillerato el 38.2% no asiste a ningún nivel, este porcentaje es de 39.3% en hombres y de 37.2% en mujeres. En el caso de los hombres las principales razones se refieren a que “no les interesa” 31.8%, “necesita trabajar” 31.6%, “muy caro” 21.6%; por su parte entre las mujeres, las principales razones están referidas a que “no les interesa” 31.7%, “muy caro” 20.3%, “trabajo doméstico y cuidado” 16.4%, “causas del hogar” 10.4%, “necesita trabajar” 9.4%.

Está demostrado que el acceso temprano a la educación y la continuidad de la misma después de los 15 años son factores muy importantes a tener en cuenta en el desarrollo de la población a medio y largo plazo.

La estimulación precoz y el desarrollo de las habilidades se consigue maximizar en los primeros años de vida del individuo y las altas capacitaciones y el desarrollo y acceso a la educación superior por parte de grandes porcentajes de la población están íntimamente ligados al desarrollo de los países.

Sin trabajadores educados y capacitados, será todo un desafío para El Salvador crear suficientes empleos de calidad que de verdad impulsen el desarrollo económico y social del país.

Salud

Según la EHPM del 2019 sólo el 25.3% de la población total del país manifestó tener algún seguro médico, este porcentaje es de 12.3% en el área rural y de 33.4% en el área urbana, mostrando una importante brecha en términos de área de residencia. Es evidente por lo tanto que la carencia de cobertura sanitaria en el país es altísima y la necesidad de centros privados con precios accesibles es inmensa. En este sentido la labor que hace la Clínica Asistencial Padre Arrupe es evidente y sus altas cuotas de pacientes y tratamientos realizados avalan esta necesidad.

 

Violencia

El país sufrió una guerra civil que duró 12 años y de la que todavía hoy se está recuperando. Desde la firma de los acuerdos de paz en 1992,  El Salvador ha realizado notables avances en pro de la consolidación de la paz y la democracia. Pero la violencia ejercida por las maras o pandillas callejeras ha impedido durante mucho tiempo vivir al país en paz.

En 2017 el Salvador tuvo la tasa de homicidios más alta del mundo con 60 asesinatos por cada 100.000 habitantes, 3.962 fallecidos en total, una cifra similar a la que se producía en el periodo de guerra civil. Pero 2015 fue aún peor: 6.656 homicidios, 103 por cada 100.000 habitantes (cifras catalogadas como “epidemia de homicidios» según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera más de 10 asesinatos por 100.000 habitantes una tasa inaceptable). En el 2016 ocupó la segunda plaza de ese horrible ranking con 5.280 asesinatos y en el 2018 se produjeron 3.346. Las maras son las culpables de toda esta violencia. Ejercen el control territorial en algunos vecindarios y extorsionan a residentes en todo el país. Se trata de grupos juveniles muy violentos y agresivos que viven en la clandestinidad y que tienen un largo historial de violencia. Se caracterizan por tener un profundo sentido de jerarquización interna, de obediencia y por su capacidad de adaptarse y mutar. Dedicadas a la extorsión, al tráfico de personas y a la droga, su presencia hace muy difícil para la gente que vive en los municipios donde éstas se desarrollan poder vivir en libertad.

Pero en 2019 la situación mejoró sustancialmente. Con la llegada al poder del presidente Nayib Bukele se pone en marcha un Plan de Control Territorial que redujo casi en un 30% los datos del año anterior.  Así según los datos oficiales de la Policía Nacional Civil en todo 2019 hubo 2.389 homicidios, un 28 por ciento menos que en 2018.

Y en 2020 está tendencia ha continuado y se han registrado 1.322 homicidios, casi la mitad de los ocurridos en 2019.

Los casos de secuestro y violación parecen también haber disminuido, aunque las altas cifras que todavía se dan preocupan mucho.

 

Soyapango

Es el distrito donde está situado el Complejo Padre Arrupe de la Fundación. Soyapango pertenece al municipio de San Salvador y es la segunda ciudad más poblada del área metropolitana y la tercera de la nación. Tiene una densidad de población de más de 9.000 personas por km2, el doble que la de Madrid. Esta alta densidad de población provoca grandes atascos, una alta contaminación y serios problemas de hacinamiento e insalubridad expresados en recurrentes epidemias víricas y bacterianas. Durante el 2020 Soyapango y San Salvador suponían el 25% de los casos de contagio por COVID-19.

Es conocida comúnmente como la «Ciudad Industrial» de San Salvador.

Las maras ejercen fuertemente el control territorial en Soyapango lo cual supone un nivel muy alto de inseguridad entre la población. Durante los años 2015 y 2018 Soyapango se encontró entre las ciudades más peligrosas del mundo. En 2016, según el Igarapé Institute de Brasil que se dedica a estudiar los índices de violencia a nivel mundial, Soyapango fue la cuarta ciudad más peligrosa del mundo. Desde 2019 Soyapango forman parte de los 22 municipios que el Gobierno ha priorizado en su Plan Control Territorial. El amplio dominio que los grupos pandilleriles aún tienen en los territorios ha sido confirmado por agentes policiales, líderes comunales, habitantes de las colonias, expertos en seguridad y ahora por el mismo Gobierno al incluirlo en su plan. Los datos de 2020 parecen confirmar la tendencia del país de que la violencia en la zona está disminuyendo.

En este escenario es donde llevamos a cabo nuestro proyecto: un colegio que hoy en día educa en la excelencia académica y humana a alrededor de 1500 niños al año y una Clínica Asistencial que da cobertura sanitaria de calidad a más de 60.000 personas cada año.

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Calle Argensola, 6. 1º piso
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00 34 622 354 324
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